1. EL PECADO

 

1.       EL PECADO

Desde que te conocí,

no me gusto lo que despertaste en mí,

ese violento deseo de pecar,

y aún más ese deseo de hacerte pecar.

                                    

Pues tu pecado sería más grande que el mío,

más complicado,

pero por lo que se leía en tu mirada,

también, más liberador.

 

En ti sería además de una ardiente lujuria,

un apasionado adulterio.

Era algo en tu sonrisa,

en tu mirada,

en tus piernas o en tus senos,

o tal vez todo en conjunto.

SR

 

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